Introducción

La contratación pública no solo cumple una función operativa en el Estado peruano, sino que constituye una herramienta clave para promover el desarrollo sostenible, la eficiencia en el gasto y la confianza ciudadana. En un contexto marcado por el fortalecimiento de la transparencia y la sostenibilidad, la reciente Ley General de Contrataciones Públicas impulsa nuevas prácticas orientadas a mejorar el desempeño del aparato estatal.


Compras públicas sostenibles: más allá del precio

En los últimos años, el Perú ha avanzado en la incorporación del enfoque de sostenibilidad en los procesos de contratación pública. Esta orientación implica considerar criterios ambientales, sociales y económicos más allá del menor precio, tal como lo establece el artículo 4 de la Ley actualizada.

Por ejemplo, se promueve la adquisición de bienes con certificaciones ambientales, contratación de servicios con prácticas responsables o ejecución de obras con enfoque de impacto social positivo. Una buena práctica observada es la incorporación de cláusulas de eficiencia energética en las bases para la compra de luminarias por parte de gobiernos regionales.

Herramientas normativas vigentes

  • Artículo 3 de la Ley: define el principio de “eficiencia”, que obliga a buscar el máximo valor por el dinero público.
  • Artículo 25: incluye la posibilidad de establecer condiciones técnicas sustentables en los requerimientos.
  • Nuevo reglamento: incorpora disposiciones para fomentar la inclusión de proveedores MYPE y de economía social, fortaleciendo la sostenibilidad social de las compras.

Eficiencia operativa en las contrataciones: simplificación y planificación

La eficiencia en compras públicas no se logra únicamente en el acto de adjudicación. Inicia desde la adecuada planificación, pasa por la elaboración de requerimientos técnicos claros, y culmina con una ejecución contractual monitoreada.

Ejemplo práctico:

El Programa Nacional de Alimentación Escolar Qali Warma es un caso emblemático de eficiencia operativa, al gestionar compras a nivel nacional con procesos estandarizados, herramientas digitales y un sistema de evaluación de proveedores. Este modelo reduce riesgos de corrupción y garantiza la entrega oportuna del servicio alimentario a escolares.

Nuevas herramientas institucionales:

  • Cuadro Multianual de Necesidades (CMN): Permite programar compras en base a la demanda real, optimizando recursos.
  • Catálogos Electrónicos de PERÚ COMPRAS: Facilitan la contratación directa de bienes estandarizados, disminuyendo tiempos y aumentando transparencia.
  • Plataforma SEACE versión 3.0: Mejora el seguimiento de procedimientos con trazabilidad digital.

Transparencia y participación: pilares de confianza ciudadana

Una compra pública eficiente y sostenible también debe ser abierta y controlable. La ley actual fortalece el principio de transparencia como eje transversal, estableciendo la publicación obligatoria de todos los actos en el SEACE y promoviendo la fiscalización ciudadana.

Iniciativas destacadas:

  • Observatorio OSCE: Publica reportes periódicos sobre riesgos de corrupción y desempeño en contrataciones.
  • Rendición de cuentas en gobiernos locales: Algunos municipios como San Borja han institucionalizado informes públicos semestrales sobre sus procesos de contratación.

Oportunidades de mejora y recomendaciones

A pesar de los avances, aún existen desafíos que deben ser abordados con decisión institucional:

  • Capacitación continua del personal de logística pública, especialmente en gobiernos subnacionales, donde se concentran la mayoría de observaciones.
  • Promoción de proveedores sostenibles, fomentando que más empresas incorporen certificaciones ambientales y buenas prácticas laborales.
  • Implementación de compras innovadoras, como los acuerdos marco para soluciones tecnológicas o compras por demanda agregada interinstitucional.

Conclusión

Las buenas prácticas en compras públicas sostenibles y eficientes ya no son una aspiración, sino una necesidad operativa, ética y normativa. El Estado peruano, a través de la nueva legislación y herramientas digitales, tiene hoy mejores condiciones para fortalecer su capacidad de gasto, generar valor público y avanzar hacia un modelo de desarrollo más inclusivo.

Desde la Escuela Nacional de Políticas Públicas (ENPP), reafirmamos nuestro compromiso con la formación de profesionales capaces de aplicar estos principios en la gestión pública cotidiana, y con una ciudadanía que reconozca la contratación pública como un instrumento legítimo de transformación social.